Liderazgo en 2024: de los entornos VUCA a los entornos TROSC

22 FEB 2024

La dinámica empresarial ofrece constantes inputs potencialmente activadores del circuito cerebral del conflicto. Choques en los equipos y entre departamentos, diferencias en la dirección estratégica, desacuerdos en la toma de decisiones, falta de comunicación efectiva, management poco humanista, falta de liderazgo, diferencias de opinión, estilos de personalidad incompatibles, errores humanos, disputas por recursos, insatisfacción de clientes…

Espacios con interacción humana, conflictos inevitables.

Históricamente, la reacción cerebral ante el conflicto ha sido “fight or flight" (lucha o escapa).

Actualmente, ante la evidencia de que los conflictos son inevitables pero la lucha opcional y con datos de salud mental laboral tan críticos, la corriente humanista reivindica la fórmula “quédate y coopera” ante el conflicto.

Quedarnos y cooperar.

La liberación en el cerebro de oxitocina, la hormona de la colaboración clave en nuestra conducta empática, es fundamental para la reacción psicológica “Quedarse y cooperar”.

Sawabona es el saludo y expresión zulú “Te veo, te respeto, eres importante para mí”.

En las relaciones, es una declaración de buenas intenciones y reivindica ante el conflicto el auténtico respeto y ayuda mutua. Es el principio relacional que nos orienta hacia 7 factores pacíficos de éxito:

  • el reconocimiento del otro;
  • legitimarlo, a él o ella, así como legitimar sus necesidades y posiciones en el conflicto,
  • la comunicación interpersonal con escucha activa para para comprender la profundidad de su motivación y del dolor;
  • el liderazgo afectivo;
  • los vínculos de confianza;
  • la justicia de reciprocidad;
  • la colaboración, con estrategia win-win, en la búsqueda de soluciones.

Sawabona genera un mindset excelente para la negociación colaborativa que favorece la comunicación afectiva y efectiva, y la búsqueda cooperativa de soluciones creativas favorables a todas las partes.

Sawabona empieza en uno mismo en el kilómetro 0 de su aplicación.

“Vernos, respetarnos y darnos importancia a nosotros mismos” también, para poder equilibrar justamente todas las necesidades presentes, las propias y las ajenas, y así poder poner foco a los 4 principios de la negociación colaborativa:

  • ser parte de la solución y no del problema;
  • los intereses, preocupaciones reales y necesidades no cubiertas de ambas partes y que son origen del conflicto (a menudo necesidades de seguridad, pertenencia, reconocimiento o autorrealización) en lugar de atender aspectos superficiales;
  • separar la persona del conflicto y aplicar “sensibilidad con las personas y firmeza con el tema”;
  • construcción de una relación positiva desde donde construir palancas de crecimiento y ventajas comunes entre ambas partes.

 

Sawabona y la oxitocina facilitan en el cerebro en conflicto el buen uso de nuestras competencias comunicativas, analíticas, emocionales intrapersonales e interpersonales, y nuestras competencias estratégicas.

La fórmula sigue evolucionando: “Quedarnos, gobernarnos y cooperar”.

Sawabona.

Mireia Cabero Jounou

Directora del programa Mujeres Directivas de Grup Pitàgora y consultora en capital humano.