“Los responsables de RRHH tenemos que ser unos auténticos equilibristas”

25 Julio, 2017 | Admin

Claudia Chianese, formadora, coach ejecutiva y de equipos por la ICF y consultora.
Ha trabajado como responsable de RRHH en organizaciones como Caprabo y ESADE.

Claudia Chianese y Marta Coronas en un momento de la entrevista.

BIOGRAFÍA


Italiana de pura cepa. Barcelona me adoptó hace ya casi 20 años. Casada con un catalán, 2 hijos, mujer de retos y algo hiperactiva. Mis pasiones; mi familia, la educación, el desarrollo de las personas y la pizza napolitana. Uno de mis lemas, “En la vida los límites solo nos los ponemos nosotros mismos”.


 

Políticas de RRHH, en pocas palabras…

Para mí son los indicadores para que la gestión de las personas y del talento sea justa, equilibrada, retadora y atractiva.

Mejor tener un rumbo. ¿No?

Por supuesto. Como decía una buena jefa que tuve: “tenemos que entroncarnos con el negocio y con la estrategia de la organización”.

¿Entroncarnos? 

Sí. El responsable de RRHH tiene que estar en los comités de dirección, si no nada de lo que proponga impactará y mucho menos tendrá sentido.

¿Las empresas valoran suficientemente vuestra labor? 

Deberían. Quiero pensar que empiezan a vernos como más que un mero gestor de personal. ¡Somos una pieza clave para la gestión estratégica!

¿Cómo es un buen/a responsable de RRHH? 

Tiene que ser un auténtico equilibrista.

¿Equilibrista? 

Buscar el equilibrio entre los intereses económicos de la empresa y el bienestar social, psicológico y físico de los empleados.

No es fácil.  

Y además tiene que moverse, salir del despacho, saber escuchar, ser líder desde la influencia y no desde la jerarquía…

¿Tenemos aún jefes/as horribles? 

Siempre existirán, aunque cada vez veo más directivos que se preocupan por trabajar sus habilidades de liderazgo. Los cambios empiezan por tomar consciencia, ¿no?.

¿Vivimos esperando a que llegue el viernes?  

Tenemos que aprender a disfrutar más del presente y valorar si estamos trabajando en lo que nos gusta. Entonces, no habrá ni lunes ni sábados.

La plantilla, ¿el activo más valioso? 

Sin duda. Y cuando deje de pensarlo dejaré de trabajar en este fantástico mundo del desarrollo de las personas en el que llevo casi 20 años ya.

Y aun así el talento se va…

Lógico. ¿Qué es lo primero que se elimina cuando una organización no funciona? Las políticas de RRHH, la inversión en formación, en desarrollo. Hay que conocer más lo que motiva a los empleados y tener en cuenta las distintas generaciones, sus valores y sus necesidades.

Que un empleado/a se sienta a gusto, ¿es sólo cuestión de dinero?

¿Cuántos no estaríamos dispuestos a cambiar de trabajo ganando menos si nos garantizaran mejor calidad de vida, oportunidad de crecimiento, buen clima laboral, conciliación, mejor formación…?

Formar a los trabajadores/as. ¿Para qué? 

Para tener personas más productivas, preparadas. Innovar, crecer, atreverse. Para que sean más felices.

 ¿Conciliamos? 

¡Uff! En España tenemos mucho que aprender. Las nuevas generaciones ayudan a que cada vez se le dé más importancia. Tenemos que lograr que más empresas tengan el distintivo EFR (Empresas Familiarmente Responsables).

Contratar a la gente adecuada, ¿aquí empieza todo? 

Lo primero es, ¿qué entendemos por gente adecuada? Ese es muchas veces el problema de las organizaciones. Buscamos al ‘buen candidato’ pero seguro que no será el mismo para ti que para tu competencia.

¿Premiamos la iniciativa o penalizamos el fracaso?

Creo que aún se penaliza más el fracaso. Pero si no nos equivocamos, ¿cómo podemos crecer? Otro de mis lemas favoritos es: ¡viva el fracaso!

Políticas de Recursos Humanos, en tres palabras. 

Cuatro. Conseguir organizaciones más sanas.